
Cómo funciona una bomba de calor aire-agua
Instalación de aerotermia para vivienda y para comunidad
Los servicios de aerotermia que se cotizan desde estas páginas cubren el ciclo completo de una vivienda madrileña: desde el aerotermo compacto que solo produce agua caliente y ocupa lo que un termo, hasta la sustitución de la sala de calderas de gasóleo de una comunidad entera. En medio está el caso más frecuente con diferencia, que es el piso con caldera individual de gas y radiadores repartidos por la casa.
El circuito que ya está montado
Ese caso tiene una peculiaridad que conviene entender antes de pedir presupuesto. La instalación no parte de cero: hay un circuito hidráulico montado, con sus tuberías y sus emisores, por el que ha estado circulando agua caliente durante veinte o treinta años.
Reutilizarlo es lo que hace que el cambio sea asumible, porque la partida cara de una calefacción no es el generador sino la distribución. Y comprobar si se puede reutilizar es la primera tarea técnica de verdad: hay que medir la pérdida de calor de cada estancia y contrastarla con la superficie de emisión del radiador que tiene puesto.
De ese contraste salen tres escenarios. En el mejor, todos los radiadores aguantan agua a baja temperatura y no se toca ninguno. En el intermedio, dos o tres estancias se quedan cortas y se resuelven ampliando elementos, que es una intervención menor. En el peor, la vivienda pide emisores nuevos o suelo radiante, y entonces la conversación ya no es sobre aerotermia sino sobre reforma, con otros plazos y otro presupuesto.
Dónde va la unidad exterior
La segunda decisión es dónde va la unidad exterior, y en un piso condiciona tanto como la primera. Patio de luces, tendedero, terraza de uso exclusivo o cubierta comunitaria: cada opción tiene un permiso distinto, un límite de ruido distinto y una longitud de tubería distinta. La cubierta es la que más libertad da y la que más encarece, porque obliga a bajar el circuito por un patinillo y a montar una bancada antivibratoria en condiciones.
La tercera es qué se hace en verano. Un equipo aire-agua puede dar frío si los emisores lo permiten, y ahí los radiadores no sirven. Si se quiere refrigerar, hay que contar con fancoils al menos en las estancias principales o con suelo refrescante, y eso cambia el presupuesto desde el principio. Decidirlo al final, cuando el equipo ya está elegido, suele salir más caro que haberlo puesto sobre la mesa el primer día.
Instalación de aerotermia en vivienda
Bomba de calor aire-agua para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria en pisos y unifamiliares, dimensionada por la carga térmica real de la vivienda y no por metros cuadrados a ojo.
Sustitución de caldera de gas o gasóleo
Cambio del sistema existente aprovechando el circuito hidráulico que ya está montado, con estudio previo de si los emisores actuales trabajan a baja temperatura.
Cambio de la calefacción central de una comunidad
Paso de la sala de calderas a bomba de calor centralizada o a equipos individuales por vivienda, con el reparto de consumo que exige el RITE.
Aerotermia solo para agua caliente
Aerotermo compacto para el ACS cuando la calefacción se mantiene como está: es la vía más barata de entrar y la que antes se amortiza.
Mantenimiento y revisión anual
Comprobación de presiones, caudales, carga de refrigerante y rendimiento estacional, que es lo que sostiene el consumo prometido a los cinco años.
Legalización y documentación
Certificado de la instalación, registro ante la Comunidad de Madrid y la documentación que piden las ayudas y el certificado energético.
De qué parte cada piso antes de poner aerotermia
Antes de hablar de equipos conviene saber de qué se parte, porque el punto de partida condiciona casi todo lo demás. No es lo mismo una vivienda con caldera individual de gas y radiadores propios, donde la decisión es del titular y poco más, que un piso conectado a una central de gasóleo, donde el sistema es común y la decisión pasa por la junta. Y tampoco es igual llegar con la obra ya abierta que hacerlo con la casa habitada y amueblada.
Por el estado del sistema actual
- Caldera al final de su vida útil
- Averías repetidas en invierno
- Termo eléctrico que se queda corto
Por obra en marcha
- Reforma integral con el suelo levantado
- Cambio de ventanas y aislamiento
- Obra nueva sujeta al Código Técnico
Por decisión de la comunidad
- Sala de calderas de gasóleo
- Reparto por coeficiente sin contadores
- Chimenea o depósito con problemas
Qué partidas mueven el precio de la aerotermia
Lo que va dentro del precio no es un estándar del sector: cambia de una empresa a otra, y ahí es donde se producen las diferencias grandes entre presupuestos que parecen equivalentes. El acumulador de agua caliente, la ampliación de emisores, la bancada antivibratoria de la unidad exterior, el equilibrado del circuito y el certificado de la instalación entran en unas ofertas y en otras no. Igualar el alcance antes de comparar cifras es el paso que más dinero ahorra de todo el proceso.
Estudio de carga térmica
Cálculo estancia por estancia, que es lo que fija la potencia y evita pagar por una máquina más grande de la necesaria.
Equipo y accesorios
Bomba de calor, acumulador si hace falta, vaso de expansión, bomba de circulación y valvulería.
Montaje e integración
Conexión al circuito existente, anclaje antivibratorio de la unidad exterior y desmontaje del generador anterior.
Puesta en marcha
Equilibrado, curva de temperatura ajustada a la vivienda y explicación del control al usuario.
Documentación
Certificado de la instalación, registro ante la Comunidad de Madrid y papeles para ayudas y certificado energético.
Aerotermia con radiadores, con suelo radiante o con fancoils
El tipo de emisor decide a qué temperatura tiene que trabajar el agua, y de esa temperatura depende directamente el rendimiento del equipo. El suelo radiante funciona con agua entre treinta y cinco y cuarenta grados y es donde la bomba de calor da su mejor cifra, pero pide levantar el suelo.
Los radiadores de hierro fundido de los bloques antiguos, con su superficie generosa, aguantan bien los cuarenta y cinco. Los fancoils permiten además refrigerar en verano y son la única vía práctica cuando el suelo no se toca.
De la visita técnica a la puesta en marcha del equipo
Entre la primera consulta y el equipo funcionando hay cuatro pasos y ninguno se puede saltar: el estudio de la vivienda, la propuesta con alternativas, el montaje y la puesta en marcha con su legalización. El que más se subestima es el último. Un equipo bien elegido y mal ajustado consume mucho más de lo que debería, y la curva de temperatura hay que dejarla puesta en función de cómo se comporta esa vivienda concreta, no con el valor que trae de fábrica.
Estudio de la vivienda
Carga térmica estancia por estancia, estado de los emisores y ubicaciones posibles para la unidad exterior.
Propuesta con alternativas
Una opción aprovechando los radiadores actuales y otra cambiando emisores, con el consumo estimado de cada una.
Montaje
Sustitución del generador, tendido hidráulico hasta donde estaba la caldera y anclaje de la unidad exterior.
Puesta en marcha y legalización
Equilibrado del circuito, curva de temperatura ajustada al piso, certificado y alta de la instalación.
Qué cambia al pasar de la caldera de gas a la aerotermia
La comparación honesta con una caldera de gas de condensación no es la de los folletos. En coste de instalación gana la caldera, y por bastante. En coste de uso gana la bomba de calor, porque entrega varias unidades de calor por cada unidad de electricidad que gasta. Y hay una tercera columna que suele faltar: la caldera solo calienta, mientras que el mismo equipo de aerotermia da también refrigeración en verano y agua caliente todo el año, de modo que sustituye a dos aparatos y no a uno.
Puestas las tres columnas juntas, la respuesta deja de ser general y pasa a depender de dos datos concretos de cada vivienda: cuántos meses al año funciona la calefacción y qué se paga hoy por el combustible que se quiere dejar. Con los consumos de los tres últimos inviernos delante, la comparación se resuelve sola.
Un equipo para las tres cosas
Calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente todo el año salen del mismo aparato, sin sala de calderas ni depósito de combustible.
Precio calculado, no estimado
La cifra sale de la carga térmica de la vivienda y del estado de los emisores, que es lo que de verdad la mueve.
Sin combustión dentro de casa
Al desaparecer la caldera desaparecen la chimenea, la revisión de gas y la rejilla de ventilación obligatoria del cuarto.
Rendimiento que se sostiene
Una revisión anual mantiene el consumo cerca del que se prometió, que es donde se juega la amortización.
Instaladores de la provincia
Empresas que trabajan en la Comunidad de Madrid y conocen las ordenanzas de fachada y patio de cada municipio.
Pensado también para comunidades
La sustitución de una central de gasóleo tiene sus propias cuentas: reparto, contadores y obra en zona común.
Lo que cuentan quienes ya han cambiado de sistema
«Vivimos en un tercero sin terraza y dábamos por hecho que no se podía. La unidad acabó en el patio de luces con una bancada antivibratoria y en casa no se oye.»
Comunidad de propietarios — Tetuán · piso de 1972
«Teníamos radiadores de hierro de los de siempre y pensábamos que habría que cambiarlos todos. Hubo que ampliar dos y el resto se quedó como estaba.»
Familia — Alcalá de Henares · vivienda de 95 m2
«Lo que más nos costó fue la junta, no la obra. Llevamos el ruido medido y el reparto de la derrama por escrito y salió a la primera.»
Presidente de comunidad — Getafe · bloque de 24 vecinos
Te damos precio cerrado de aerotermia en la provincia de Madrid
¿Quieres saber qué costaría en tu vivienda?
PRESUPUESTO